Cómo comprimir imágenes sin perder calidad
Los archivos de imagen grandes ralentizan las páginas, consumen almacenamiento y son un fastidio para enviar por correo. La mayoría de las fotos se pueden hacer mucho más pequeñas sin diferencia visible. Así funciona la compresión y cómo hacerla en segundos.
Con pérdida vs. sin pérdida
Con pérdida (JPG, WEBP) descarta detalles que tu ojo no notará para ahorrar muchísimo; sin pérdida (PNG) conserva cada píxel pero ahorra menos. Para fotos, con pérdida en alta calidad suele ser lo mejor; para logos y capturas, el PNG suele ir mejor.
Paso a paso
- Abre la herramienta Comprimir imagen.
- Elige tu foto.
- Selecciona JPG o WEBP y pon la calidad en torno al 70–80 %.
- Mira el tamaño antes/después en vivo y descarga.
Trucos para reducir aún más
- Redimensiona primero: una foto de 6000px se desperdicia donde se muestra a 1200px.
- Prueba WEBP: suele ser un 25–35 % más pequeño que JPG a la misma calidad.
- Comprime una sola vez: recomprimir degrada la imagen.
Por qué importa
Las imágenes más pequeñas cargan más rápido, lo que mejora la experiencia del usuario e incluso el posicionamiento en buscadores, y ahorran datos móviles y almacenamiento.
Preguntas frecuentes
¿Se sube mi foto?
No. La compresión se ejecuta por completo en tu navegador.
¿Qué calidad debo usar?
En torno al 70–80 % se ve perfecto y reduce el tamaño a más de la mitad.